Humildad…

No te avergüences de ser humilde.  La humildad es el conocimiento perfecto de lo que somos y podemos, sin ilusionarnos con cualidades que no tenemos.  Humildad no es postura  del cuerpo ni tono de voz: es una actitud del espíritu, que sabe lo que es y lo que puede, y que no requiere que los demás la vean: vale por sí misma. ¡ Por lo tanto, sé humilde!

Los beneficios de esta cualidad

1. Al estar consiente de todas las cosas buenas que poseemos, ya no existe la necesidad de sufrir por la envidia hacia otras personas. Quien aprende a realmente ser humilde, logra vivir una vida más feliz.
2. Al estar en armonía con uno mismo, se está dispuesto a mostrar honor y aprecio hacia otras personas. Valorarse a sí mismo trae aparejado valorar a los demás.
3. La falta de humildad causa enojo y engendra peleas; la humildad crea serenidad y tranquilidad.
4. Con humildad se desarrolla la capacidad de admitir las equivocaciones, ya que se elimina el miedo a sentir que uno no vale nada. Al conocerse a sí mismo, la crítica se transforma en una posibilidad de crecimiento.
5. Con humildad, es más fácil perdonar a otros rápidamente.
6. Humildad es apreciar lo que tenemos, es tener conciencia de que todo es un regalo.

3 comentarios to this post.

  1. Publicado por monicaramela en 4 Junio 2009 at 7:19 PM

    me ha gustado mucho tu escrito, alguna vez leí que la humildad es la cualidad de los gigantes, y creo que es cierto, me gusta mucho un pasaje bíblico que dice: “y no habia hombre más humilde en toda la tierra como Moisés”, me parece fascinante. También leí por otro lado que por cada gramo de conocimiento, inteligencia, o experticia, pedir la misma cantidad de humildad. Genial, es un tema que me apasiona, tuve que aprenderlo a pulso y con lágrimas… y sigo aprendiendo, también llevo conmigo un alfiler para pinchar algunos egos que andan elevandos por ahi… :)

    un abrazo
    monica

  2. Publicado por socorro en 3 Julio 2009 at 6:52 PM

    Estoy deacuerdo con monica dios me a pasado por el horno de la humillacion poiniendome el mismo mis penitencias sin escojerlas yo a sido duro muchas dolor y lagrimas me ha costado y con la oracion dios mismo me hace ver q me estoy desviando

  3. Gracias Socorro por tu contarnos tu propia historia de humildad, gracias por visitar este humilde espacio virtual.

    Saludos..

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