Aprende…

En muchas ocasiones nos refugiamos en un mundo de seguridad que no nos permite avanzar… avanzar en el trabajo en la vida personal y familiar. No es malo, pero no es bueno. Mirémoslo de esta forma. Muchos no se arriesgan porque otros fracasaron en lo mismo… ten claro que eso no significa que tú lo harás, recuerda que eres diferente y único.

Claro… aprendemos de los errores que cometemos y el que cometen otros, pero piensa… no podemos pasarnos esta vida observando errores y fracasos, porque tarde o temprano nos convertiríamos en personas amargadas… ¡Claro! Estables materialmente y estables amargadamente… jajaja

Ríete de ti mismo… ríete de tus errores, mira la vida con otros ojos… mira esta vida como un mundo de oportunidades, un mundo donde los errores son piedras en nuestro sendero, piedras que no tienes que patear… ¡Al contrario! Recógelas y apílalas una tras otra y no te darás cuenta como construirás murallas y fortalezas en las que podrás resguardarte tú y tus seres amados.

Los que se niegan a correr riesgos y a crecer son tragados por la mala vida.

ERES GRANDE… SERÁS GRANDE… ¡YO CREO EN TI!

La FE, un Regalo de DIOS…

Aceptar los designios de Dios aunque no los entendamos, aunque no nos gusten. Si tuviéramos la capacidad de ver el fin desde el principio tal como Él lo ve, entonces podríamos saber por qué a veces conduce nuestra vida por sendas extrañas y contrarias a nuestra razón y a nuestros deseos. Tener fe es dar cuando no tenemos, cuando nosotros mismos necesitamos.

La fe siempre saca algo valioso de lo aparentemente inexistente; puede hacer que brille el tesoro de la generosidad en medio de la pobreza y el desamparo, llenando de gratitud al que recibe y al que da.
Tener fe es creer cuando resulta más fácil recurrir a la duda. Si la llama de la confianza en algo mejor se extingue en nosotros, entonces ya no queda más remedio que entregarse al desánimo. La creencia en nuestras bondades, posibilidades y talentos, tanto como en los de nuestros semejantes, es la energía que mueve la vida hacía grandes derroteros.

Tener fe es guiar nuestra vida no con la vista, sino con el corazón. La razón necesita muchas evidencias para arriesgarse, el corazón necesita sólo un rayo de esperanza. Las cosas más bellas y grandes que la vida nos regala no sé pueden ver, ni siquiera palpar, sólo sé pueden acariciar con el espíritu.

Tener fe es levantarse cuando se ha caído. Los reveses y fracasos en cualquier área de la vida nos entristecen, pero es más triste quedarse lamentándose en el frío suelo de la autocompasión, atrapado por la frustración y la amargura. Tener fe es arriesgar todo a cambio de un sueño, de un amor, de un ideal. Nada de lo que merece la pena en esta vida puede lograrse sin esa dosis de sacrificio que implica desprenderse de algo o de alguien, a fin de adquirir eso que mejore nuestro propio mundo y el de los demás.

Tener fe es ver positivamente hacía adelante, no importa cuán incierto parezca el futuro o cuan doloroso el pasado. Quien tiene fe hace del hoy un fundamento del mañana y trata de vivirlo de tal manera que cuando sea parte de su pasado, pueda verlo como un grato recuerdo.

Tener fe es confiar, pero confiar no sólo en las cosas, sino en lo que es más importante… En las personas. Muchos confían en lo material, pero viven relaciones huecas con sus semejantes.

Cierto que siempre habrá gente que te lastime y traicione tu confianza, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso con aquél en quien confías dos veces.
Tener fe es buscar lo imposible: sonreír cuando tus días se encuentran nublados y tus ojos se han secado de tanto llorar.

Tener fe es no dejar nunca de desnudar tus labios con una sonrisa, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes cuándo tu sonrisa puede dar luz y esperanza a la vida de alguien que se encuentre en peor situación que la tuya.

Tener fe es conducirse por los caminos de la vida de la forma en que un niño toma la mano de su padre. Es que dejemos nuestros problemas en manos de DIOS y nos arrojemos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación. Fe es que descansemos en Él para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas.
Que en tu vida haya suficiente fe para afrontar las situaciones difíciles, junto con la necesaria humildad para aceptar lo que no sé pueda cambiar.

La Magia de una Sonrisa…

La magia de una sonrisa es tan inmensa y maravillosa que nada ni nadie la puede destruir…

Y lo mejor es que todos podemos poseer y compartir esta linda magia…

La MAGIA DE UNA SONRISA puede:

Alejar la tristeza mas ácida…

Secar las lágrimas mas amargas…

Volver el más oscuro de los días en el mas brillante…

Hacerte sentir querido…

Transformar la nostalgia en felicidad…

Cambiar la ira en tranquilidad…

La MAGIA DE UNA SONRISA puede…

Volver la rutina en novedad…

Cambiar la guerra en paz…

Aclarar la noche mas oscura…

Descubrir la belleza de nuestro mundo…

Logra que el sol brille mas…

Le devuelve la alegría a un niño…

La MAGIA DE UNA SONRISA es tan poderosa que:

Derrite témpanos de hielo…

Los corazones de roca los suaviza…

Endulza los momentos mas amargos…

Hace que el rostro mas adusto se vuelva hermoso…

Da esperanza y ánimo a un enfermo o desvalido…

La MAGIA DE UNA SONRISA…

Es la llave del éxito y de la felicidad…

LA MAGIA DE UNA SONRISA DERRUMBA FRONTERAS, UNE PAISES Y ENLAZA CORAZONES…

Recuerda que cada vez que SONRIES haces feliz a alguien y lo que es mejor ERES FELIZ TU…

Jamás olvides SONREIR, da a los demás el mejor de los regalos…tan solo una simple y tierna SONRISA…

SONREIR NO CUESTA NADA Y SI VALE MUCHO

Por eso siempre digo que es mejor reír para no llorar.

¿Cómo Es Tu FE?

¿Te has preguntando alguna vez, como es tu fe?
¿Es realmente sincera esa fe, o tu fe es
a base de obras?
Un tema un poco complicado de explicar,
pero no difícil de entender.
Cuando se tiene fe, se confía ciegamente
en las promesas que Dios te ha hecho,
sin poner límites de tiempo, pues
para Dios el tiempo es relativo.
Cuando se tiene fe, el corazón esta lleno de
serenidad, la paciencia es una virtud.
Cuando se tiene fe, se mira al futuro
con optimismo, esperando confiado
en lo que pronto llegará.
Dios no deja promesa sin cumplir ni tiempo
que no llegue.
En Eclesiastés 3′1 lo dice muy claro, todo
tiene su tiempo.
Pero a veces creemos por obras, pero no por fe,
esto lo que significa es que deberíamos
creer, en aquello que ojo nunca vio, y en aquello
que oído nunca escuchó.
Ahí está la diferencia, cuando se tiene fe,
se espera paciente
se espera feliz
se espera tranquilo
se espera en paz,
porque aunque tu ojos no vean
tu corazón sabe que Dios está trabajando.
Porque aunque tus oídos no escuchen
tu alma está segura que tu respuesta pronto llegará.
Pero muchas veces creemos en lo que podemos ver,
el día que empecemos a creer en aquello que oído nunca
escuchó, en aquello que ojo nunca vio, entonces
grandes cosas acontecerán en nuestras vidas.
Porque Dios sabrá que tu fe, es infinita y el
hará que sus promesas sean cumplidas
en ti.
Recuerda ten fe, en aquello que oído nunca escuchó
y en aquello que ojo nunca vio.
La grandeza de Dios es infinita, y es toda para ti
EL solo te pide que confíes en él, que tengas Fe…

Nuestros Sentidos

"La magia de vivir la vida se encuentra en dar sin esperar nada a cambio; sin embargo; la realidad de creer en la felicidad de la vida está en ofrendar tu vida para el bien de los otros."

NUESTROS SENTIDOS

En nuestro caminar por el mundo, somos esos ojos, que vamos viendo, únicamente lo que queremos ver y del color que deseamos verlo… A veces buscamos más allá, sin encontrar; lo que quizás muy cerca de nosotros tenemos; o vemos con otra intensidad, las situaciones o las cosas que a diario vivimos.

Nos quedamos en lo externo, en la envoltura, en aquello que nos dicen; y no intentamos ir más allá, descubrir, conocer, explorar…

Decimos tener los ojos bien abiertos y constantemente nos vamos estrellando o dejamos escapar tesoros que teníamos a nuestro lado; porque no fuimos capaces de descubrirlos, aún habiéndolos tenido al alcance de las manos…

No reconocemos nuestra ceguera interior y nos cuesta aceptar que otro nos muestre el camino, porque creemos tener la razón, ser los dueños absolutos de la verdad, y testigos de lo que es en realidad único y bello…

Vemos lo que queremos ver o lo que más nos conviene, pero no logramos descubrir la grandeza que otros en su alma tienen…

Y qué decir de nuestros oídos; somos sordos a tantas cosas, y hay muchos que buscan quién les sepa escuchar; pasamos desapercibidos las voces que claman y gritan desde lo más profundo del alma, lo que sienten y lo que quieren expresar… queremos oír lo que mal se dice, para luego quererlo proclamar…

Hablamos más de la cuenta, qué difícil es aprender a callar, cuando se puede evitar una discusión o se lanzan palabras que hieren o hacen tanto mal… Dios nos ha dado dos ojos, dos oídos y una boca, para que aprendamos a ver más allá, a escuchar lo que dice el alma y hablar solo cuando sea necesario hablar, ya sea para aconsejar, consolar u orar…

El olfato nos ayuda a ser precavidos, a oler, olfatear situaciones, estar seguro de los pasos que vamos a dar…

Nuestro tacto nos permite sentir, tocar, palpar, acariciar, construir, trabajar… para no olvidar nunca nuestra humanidad y la de los demás; y ser transformadores del mundo en el que hemos de habitar…

Esos son nuestros sentidos, otro toque de la perfección de Dios, que en el hombre y la mujer quiso dejar, quizás hay quienes carecen de uno de ellos, pero desarrollan aún más, aquel que le permita vivir y experimentar el amor de DIOS que la vida nos quiso regalar…

Es hora de aprender a utilizar al máximo nuestros sentidos, no sea que los tengamos dormidos y cuando queramos realmente hacerlo, sea demasiado tarde y lo más valioso lo hayamos perdido…